Como sabemos, ya hemos empezado la fase 0 de desescalada, en busca de la nueva normalidad tras la pandemia global que ha arrasado el mundo. Aun así, los niños siguen sin volver al colegio, por lo tanto, los padres siguen teniendo un papel fundamental para la correcta formación de sus hijos en esta etapa de confinamiento.
De las asignaturas troncales, están recibiendo tareas semanales, videos explicativos, clases online, etc... Si embargo, asignaturas como música, plástica o educación física están siendo abandonadas.
Para mí, más allá de lo que diga la ley, la educación musical en la etapa de educación primaria se debe basar en 5 objetivos básicos:
1. Conocer y trabajar varios estilos musicales, y que identifiquen cuales son sus gustos.
2. Conocer una gran cantidad de instrumentos, sobre todo de percusión y de placas, y saber tocarlos.
3. Desarrollar la discriminación auditiva.
4. Saber las posibilidades musicales que tiene nuestro cuerpo.
5. Respetar todos los estilos musicales.
En casa, sin instrumentos, podemos llevar a cabo juegos relacionados con la discriminación auditiva, la percusión corporal, etc..

Es una actividad que trabajaría la escucha activa del niño, la discriminación auditiva, etc.. Además que, siendo un juego para la familia, el niño se lo tomaría de manera lúdica y estaría motivado, ambas cosas esenciales para la correcta realización de la actividad, y de todas las actividades musicales.